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Qué son los fondos indexados

Un fondo indexado es un tipo de fondo con una cartera construida para igualar o seguir los componentes de un índice de mercado, como el índice Standard & Poor’s 500 (S & P 500). Se dice que un fondo de inversión indexado brinda una amplia exposición al mercado, bajos gastos de gestión y baja rotación de cartera. Estos fondos se adhieren a reglas o estándares específicos (por ejemplo, administración eficiente de impuestos o reducción de errores de seguimiento) que se mantienen vigentes sin importar el estado de los mercados.

¿Por qué invertir en fondos indexados?

La «indexación» es una forma pasiva de administración de fondos que ha tenido éxito por superar a la mayoría de los fondos de gestión activa. Mientras que los fondos indexados más populares rastrean el S & P 500, varios otros índices, incluyendo el Russell 2000 (compañías pequeñas), el DJ Wilshire 5000 (mercado de valores total), el MSCI EAFE (acciones extranjeras en Europa, Australia, Lejano Oriente) y el índice de Bonos de Capital Agregado de Barclays (mercado de bonos totales) son ampliamente utilizados para fondos indexados.

Datos a destacar de los fondos indexados:

  • En Estados Unidos la gestión pasiva representa el 40% de la industria de la gestión de activos
  • Comisiones más bajas: ahorro de un 82% en comisiones y otros costes (coste total promedio de 0,60% anual, vs 3,40% en la banca)
  • el 95% de los fondos gestionados no baten en rentabilidad al índice de referencia
  • Gestoras internacionales de prestigio comercializan este tipo de fondos como los Amundi o los fondos Vanguard
  • También se pueden indexar planes de pensiones

Gestión pasiva o Gestión activa

“Se habla de gestión activa cuando el gestor utiliza su propio criterio para determinar los títulos a incluir en la cartera del fondo en vez de seguir un determinado índice o benchmark” (Mornigstar, 2018).

La inversión en fondos y carteras gestionados activamente es una de las áreas de las finanzas más estudiadas y con mayor relevancia en el mercado actual y de las últimas décadas, debido a la búsqueda por parte de los particulares de métodos para rentabilizar sus ahorros, de forma que la acumulación de estos no provoque pérdida de valor en la riqueza de cada una de las personas, es por ello que buscará superar a la inflación.

La gestión activa busca además superar la rentabilidad del índice de referencia gracias a las ineficiencias del mercado que provocan la existencia de activos infravalorados y, por tanto, activos que con un adecuado conocimiento del mercado se pueden identificar para una posible compra-venta.

Invertir en un fondo indexado es una forma de inversión pasiva. La principal ventaja de dicha estrategia es la menor relación de gastos de gestión en un fondo indexado. Además, la mayoría de los fondos de gestión activa no superan a los índices, como el S & P 500. Los fondos indexados generalmente se consideran ideales en carteras básicas para preparar la jubilación con planes de pensiones o cuentas de gestión pasiva para inversiones a largo plazo.

Dado que los gestores de fondos de un fondo indexado simplemente están replicando el rendimiento de un índice de referencia, no necesitan los servicios de analistas de investigación y otros que ayudan en el proceso de selección de valores. Los fondos gestionados activamente necesitan utilizar un gran equipo de análisis. En estos casos, los gastos adicionales por la gestión del fondo se repercuten a los accionistas en forma de una menor rentabilidad.

Como los coeficientes de gastos se reflejan directamente en el rendimiento de los fondos, los fondos de gestión activa al tener unas comisiones de gestión mucho más altas están automáticamente en desventaja en comparación con los fondos indexados. Como resultado, muchos fondos gestionados activamente luchan por mantenerse al día con sus índices de referencia. Para el período de cinco años que finalizó en 2015, el 84% de los fondos de gran capitalización generaron un rendimiento inferior al S & P 500. En el período de 10 años finalizado en 2015, el 82% de los fondos de gran capitalización no logró superar al índice.

De forma generalizada los fondos pasivos mejoran la actuación de los activos. Sólo en 9 de los 48 segmentos analizados (18.7%), los controlados por gestores que buscan batir al índice, han conseguido su objetivo; mientras que en los 39 casos restantes (81.2%) son los fondos pasivos los que han obtenidos mejores resultados.

Dentro de los fondos referidos a las grandes (Blue Chips) y medianas empresas solo hay en 1 caso de los 20 analizados en que los fondos activos sean más rentables (U.S Mid Value 1-Y).

Por tanto se puede extrapolar en primera instancia respecto del mercado estadounidense que si nuestro perfil no es arriesgado y tiende a preferir la inversión en empresas seguras y de gran capitalización, es aconsejable invertir en fondos de gestión pasiva tanto si nuestro horizonte de inversión es corto (1Y) como largo (10Y) en términos generales.

Warren Buffett y los fondos indexados

Warren Buffett recomendó los fondos indexados como un refugio seguro para la jubilación. En lugar de intentar seleccionar acciones individuales, dijo que tiene más sentido para el inversor medio comprar todas las compañías del S & P 500 con los bajos costes que ofrecen los fondos indexados. Los fondos indexados baratos a menudo cuestan menos de un 1%, en comparación con las tarifas mucho más altas que cobran los gestores activos. Un fondo indexado medio tendrá un buen rendimiento a lo largo del tiempo, dijo el legendario inversor, mientras que la mayoría de los gerentes activos no lo harán.

¿Cómo invertir en fondos indexados?

Cuando los inversores invierten en un fondo indexado, obtienen una selección completa de muchas acciones en un paquete sin tener que comprar cada una de ellas de forma individual. Ya que estos fondos retienen todas las inversiones en un índice determinado, en lugar de un fondo gestionado de forma activa que paga a un profesional para que realice la selección de valores, las comisiones de gestión de los fondos indexados son mucho más bajas. El resultado: mayores rendimientos de inversión para inversores individuales.

Además los fondos indexados son fáciles de comprar. Así es como se hace:

Comprar un fondo indexado en 3 pasos.

1. Decide dónde comprar: Consulta la oferta de fondos de los distintos bancos o robo advisors y las comisiones de gestión que cobran.

2. Elige un índice: Los fondos pueden replicar índices como el S&P 500, industrias específicas o tipos de compañías.

3. Consulta la inversión mínima y otro tipo de costes: Encuentra el fondo adecuado según tu presupuesto.

1. Decide dónde comprar

 

 

Lo más probable es que tu banco no te ofrezca la posibilidad de comprar fondos indexados, básicamente porque ellos ganan más dinero con las comisiones que cobran por los fondos gestionados. Así que la mejor opción para invertir en fondos índice es comprarlos por tu cuenta o acudir a los robo advisors como Indexacapital, Finizens o todos los que enumeramos en nuestro apartado dedicado a los robo advisors.

Puedes comprar fondos indexados en bancos como Santander, BBVA o Bankia pero lo más probable es que te estén cobrando comisiones ocultas que reduzcan finalmente tu rentabilidad. Otros bancos como BNP o ING son más transparentes en este sentido aunque la oferta de fondos es más limitada que en el caso de contratarlos a través de los robo advisors.

Una vez consultada la oferta de fondos indexados, lo siguiente será mirar con detalle cuáles son las comisiones de gestión que nos cobran. Un banco tradicional te puede cobrar entre un 2% y un 5% en concepto de comisión de gestión, la media es un 3,2%, sin embargo, las comisiones de los gestores automatizados de carteras no suelen llegar al 0,30%. A largo plazo, esta diferencia de comisiones puede significar que tu inversión haya rendido muy bien o nada.